La Asociación de Empresarios Salmantinos de Automóviles y Talleres (AESAT), integrada en CEOE CEPYME Salamanca, realiza un balance positivo del comportamiento del sector de la automoción a lo largo de 2025, un año marcado por una evolución al alza de las matriculaciones en términos generales, aunque con importantes diferencias entre segmentos, tipologías de vehículo y territorios.
Desde la asociación señalan que el mercado ha mostrado signos de recuperación y consolidación respecto a ejercicios anteriores, especialmente en el ámbito del vehículo profesional y comercial, que ha mantenido una evolución más dinámica y estable a lo largo del año. Esta tendencia refleja, según AESAT, la necesidad de renovación de flotas por parte de autónomos y empresas.
En el caso de la provincia de Salamanca, los datos confirman esta evolución positiva. Según las cifras oficiales elaboradas por el Instituto de Estudios de Automoción (IEA) a partir de la información facilitada por la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2025 se matricularon un total de 3.116 turismos y todoterrenos, lo que supone un incremento del 8,65 % respecto a 2024.
El crecimiento estuvo liderado principalmente por el canal de particulares, con 2.298 matriculaciones, un 11,77 % más, mientras que el canal empresa alcanzó las 817 unidades, con un incremento más moderado del 2,13 %. El ejercicio se cerró con un mes de diciembre especialmente dinámico, en el que se registraron 343 matriculaciones, un 9,94 % más que en el mismo mes del año anterior.
Aunque el balance anual es positivo, el sector ha estado condicionado por factores como la evolución de los costes financieros y la cautela de las familias a la hora de acometer decisiones de compra. “Ha habido público y movimiento en los concesionarios, pero el consumidor sigue midiendo mucho más cada operación”, señalan desde AESAT.
Avance progresivo de los vehículos electrificados
Uno de los elementos más relevantes de 2025 ha sido el avance de las matriculaciones de vehículos electrificados, tanto eléctricos puros como híbridos. Desde AESAT destacan que esta evolución es una tendencia alineada con los objetivos de transición energética y reducción de emisiones, aunque advierten de que su peso y ritmo de crecimiento no es homogéneo en todo el territorio.
En Salamanca, esta transformación del mercado se refleja con claridad en el mix de motorizaciones. Los vehículos que incluyen modelos híbridos, eléctricos y otras motorizaciones distintas a la gasolina y el diésel, concentraron el 79,72 % de las matriculaciones en la provincia de Salamanca, con un total de 2.484 unidades.Por otro lado, los vehículos de gasolina y diésel registraron descensos muy significativos, del –35,70 % y –53,68 %, respectivamente.
Desde la asociación subrayan que estos datos ponen de manifiesto que la electrificación avanza de forma desigual y muy vinculada a la existencia de ayudas públicas, a la disponibilidad de infraestructuras de recarga y a la estabilidad normativa. “La demanda existe, pero necesita un acompañamiento real para que la transición sea viable tanto para las empresas como para los consumidores”, apuntan.
La segunda mano, clave ante la dificultad de renovación
AESAT recuerda que, en este contexto, el mercado de vehículos de ocasión continúa desempeñando un papel fundamental. El elevado precio del vehículo nuevo y la incertidumbre económica han llevado a muchos compradores a optar por la segunda mano, una cuestión que agrava que el parque móvil siga envejeciendo.
Desde la asociación insisten en que esta situación tiene un impacto directo en los talleres, en la seguridad vial y en los objetivos medioambientales, y reiteran la necesidad de políticas que faciliten una renovación progresiva y ordenada del parque automovilístico, combinando incentivos eficaces, estabilidad regulatoria y un marco claro para consumidores y empresas.
De cara a 2026, AESAT afronta el nuevo ejercicio con un moderado optimismo, aunque desde la prudencia. La asociación considera que el sector necesita estabilidad regulatoria, claridad en las políticas de movilidad y continuidad en los programas de apoyo a la renovación de vehículos para consolidar la recuperación iniciada en 2025. “El sector de la automoción ha demostrado capacidad de adaptación en un entorno complejo. Ahora es fundamental generar confianza, evitar cambios normativos bruscos y acompañar a empresas y consumidores en un proceso de transición que debe ser realista y sostenible”, concluyen desde AESAT.
Pincha aquí para descargar la imagen de AESAT
