El ‘top lata’ no amenaza las Ferias de Salamanca

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Latas de bebida, frente a un contenedor en la capital salmantina. 

El ‘top lata’, la venta ambulante de bebidas en la vía pública, no amenazará con restar clientela a los establecimientos hosteleros que ya preparan las próximas Ferias y Fiestas de Salamanca, así lo indica el presidente de la Asociación de Distribuidores de Alimentación y Hostelería de Salamanca (ADAHS), Juan Ramón Sánchez, integrada en CONFAES.

No hemos detectado todavía en Salamanca este fenómeno y la ciudad no se presta a ello por su tipología y el turismo que a ella llega. Además, en Salamanca existe un gran control policial en las calles, lo que disuade a los potenciales vendedores”, valora el representante de los distribuidores de hostelería salmantinos.

Este fenómeno ha generado esta semana en Barcelona una alerta sanitaria tras haber descubierto la Guardia Urbana más de 5.500 latas escondidas entre la basura, listas para ser vendidas a vecinos y turistas durante la fiesta mayor del barrio de Sants. Desde el propio ayuntamiento de la ciudad condal ya comenzado una nueva campaña informativa alertando de los riesgos de comprar este tipo de bebidas.

A juicio de Juan Ramón Sánchez, pese a que “las grandes celebraciones como las Ferias y Fiestas son el terreno propicio para que los ilegales acudan a Salamanca”, la Feria de Día es una costumbre arraigada entre los salmantinos que contrarresta su aparición. “El top lata es más típico de zonas de costa y con grandes concentraciones de turistas. Los salmantinos no se imaginan unas Ferias sin las casetas y el precio de la bebida que éstas ofrecen es parecido al que pueda ofrecer un latero”, destaca.

Las condiciones higiénicas que presentan las latas que ofrecen los vendedores ambulantes a sus clientes son otro argumento que desaconseja su compra, opina el presidente de ADHAS. “Las latas que se venden acaban escondidas en lugares antihigiénicos como contenedores o alcantarillas. Todas esas bacterias pueden llegar a nuestro cuerpo por la boca y suponen un riesgo para nuestra salud”.

Por otra parte, Juan Ramón Sánchez se muestra confiado en que el consumo en de bebida y comida repunte durante las Ferias de Salamanca, debido al impacto que tienen las tradicionales casetas. “Somos optimistas en poder vender más, pese a que en esta edición de 2016 haya un número menor que en años anteriores”, concluye el representante de la asociación integrada en la patronal salmantina CONFAES.