La Asociación de Empresarios Salmantinos de Transporte Discrecionales (AESTRADIS), integrada en CEOE CEPYME Salamanca, advierte de un creciente malestar en el sector que podría desembocar en movilizaciones si no se adoptan medidas adicionales de apoyo de forma inmediata para hacer frente al impacto económico de la guerra en Oriente Medio.
En línea con lo manifestado por el Comité Nacional de Transporte por Carretera, AESTRADIS considera que las medidas aprobadas recientemente resultan claramente insuficientes y remarca la existencia de una desconexión total entre las medidas adoptadas y la realidad económica del sector, ya que su impacto dista mucho de ofrecer un alivio efectivo a las empresas. El presidente de AESTRADIS Paulino Benito, señala que “en algunos casos, no solo no corrigen la situación, sino que la agravan, comprometiendo seriamente la viabilidad de un sector que ya opera al límite”.
En este sentido, desde AESTRADIS subrayan la urgencia de aprobar un segundo paquete de medidas que corrija las actuales deficiencias y garantice la sostenibilidad económica de las empresas, advirtiendo de que el sector se encuentra ya en un escenario crítico: muchas compañías están operando a pérdidas, una situación que aboca directamente a un cese forzoso de la actividad si no se actúa de inmediato.
De prolongarse esta situación, AESTRADIS alerta de posibles interrupciones en la cadena logística, con el consiguiente riesgo para el abastecimiento de bienes esenciales, debido a la paralización progresiva de empresas incapaces de sostener su operativa con márgenes negativos.
En cuanto a las medidas aprobadas por el Gobierno de España, AESTRADIS cuestiona la eficacia de la bonificación de 20 céntimos por litro de combustible, al considerar que ni es suficiente ni garantiza que el apoyo llegue realmente al transportista. En la práctica, advierten, esta ayuda puede diluirse a lo largo de la cadena de costes, dejando a las empresas en una situación igual o incluso más comprometida. Por ello, reclaman la puesta en marcha de ayudas directas que compensen las pérdidas acumuladas desde el inicio del conflicto.
Del mismo modo, el sector rechaza que las ayudas estén condicionadas por limitaciones como las del régimen de minimis, ya que estas restricciones impiden que las empresas accedan a un respaldo proporcional al incremento real de sus costes, reduciendo significativamente la eficacia de cualquier medida.
Entre sus principales reivindicaciones, AESTRADIS insiste en la necesidad de mantener de forma estructural la figura del gasóleo profesional más allá de la coyuntura actual, así como en la implantación urgente de una cláusula de indexación verdaderamente flexible. Esta debería permitir ajustar el peso del combustible en los costes de explotación en función de su precio y facilitar revisiones de tarifas con carácter diario o, al menos, semanal, evitando que el transportista asuma en solitario las fluctuaciones del mercado energético.
