Grupo Gazmar: diversificación, innovación y compromiso empresarial desde Salamanca

Empresario, emprendedor y referente del asociacionismo empresarial, Juan Antonio Martín Mesonero ha desarrollado una intensa actividad profesional marcada por la visión estratégica, la capacidad de innovación y el compromiso con el progreso económico y social de su tierra. Su trayectoria comenzó en 1982 en Peñaranda de Bracamonte, donde impulsó un proyecto empresarial que, con esfuerzo, perseverancia y vocación de crecimiento, evolucionaría hasta convertirse en Grupo Gazmar, un holding diversificado con presencia en distintos sectores de actividad y proyección nacional e internacional.

Bajo su liderazgo, Grupo Gazmar ha consolidado iniciativas en ámbitos como la comunicación, la tecnología, la energía, la ingeniería, la industria, el sector inmobiliario y la salud. Forman parte del grupo empresas como Tribuna Grupo, Gazmar Solar, Grupo MB, Gerionte, GerionTrading, Multimedia Technological Institute, Plaza España 16 y Globaldent, reflejo de una apuesta por la diversificación, la innovación y la generación de oportunidades.

La visión empresarial de Juan Antonio Martín Mesonero se ha caracterizado por la adaptación a los cambios del mercado, la incorporación de nuevas tecnologías y la apuesta por sectores estratégicos capaces de impulsar la competitividad y la sostenibilidad. Esta capacidad ha permitido al grupo extender su actividad más allá del ámbito regional, desarrollando proyectos en distintos puntos de España y en países de Latinoamérica.

Su contribución al desarrollo económico también se ha reflejado en una intensa labor institucional. Fue presidente de CEOE CEPYME Salamanca y de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Salamanca, vicepresidente de CEOE Castilla y León, vicepresidente del Consejo Regional de Cámaras de Comercio y presidente regional de los sectores de electricidad y telecomunicaciones. Desde estas responsabilidades impulsó iniciativas dirigidas a defender los intereses de las empresas, fomentar el emprendimiento y fortalecer la competitividad del tejido empresarial.

Más de 40 años de actividad avalan una carrera construida sobre el esfuerzo, la innovación, la responsabilidad y la generación de oportunidades para Salamanca y Castilla y León.

Del tratamiento de las adicciones al empleo: Proyecto Hombre Salamanca y el reto de reconstruir una vida

Encontrar trabajo puede parecer un objetivo cotidiano. Para muchas de las personas que pasan por Proyecto Hombre Salamanca, sin embargo, supone recuperar hábitos, volver a confiar en uno mismo y demostrar que una vida marcada por la adicción no tiene por qué definir el futuro. La incorporación al empleo es, en muchos casos, el último paso de un proceso mucho más complejo: el de volver a formar parte de la sociedad.

Esa visión integral de la recuperación es la que ha llevado a CEOE CEPYME Salamanca a conceder a Proyecto Hombre Salamanca el Premio a la Solidaridad, reconociendo una trayectoria de más de dos décadas acompañando a personas con problemas de adicciones y poniendo en valor, de manera especial, su trabajo de reinserción sociolaboral.

La historia de la entidad en Salamanca comenzó mucho antes de la inauguración de su primer centro. Manuel Muiños, gallego de nacimiento y salmantino de adopción, conocía la metodología de Proyecto Hombre y estaba convencido de que la provincia necesitaba una respuesta especializada a una realidad que no estaba completamente cubierta. Junto a un grupo de personas comprometidas con esta causa impulsó en el año 2000 la Fundación Alcándara, que serviría de soporte a la implantación del proyecto en Salamanca. Fueron años de preparación, formación y búsqueda de recursos. El 18 de febrero de 2004 abrió sus puertas la primera comunidad terapéutica de Proyecto Hombre Salamanca, ubicada en la carretera de Alba de Tormes, en Carbajosa de la Sagrada.

«Había personas que acudían pidiendo ayuda y había que dar una ayuda no solo desde la buena voluntad, sino desde una profesionalidad y una respuesta adecuada a cada realidad», recuerda Muiños.

Desde entonces, la entidad ha ampliado progresivamente su actividad para adaptarse a necesidades cada vez más diversas. Hoy, además de la comunidad terapéutica, cuenta con un Centro de Día en la calle Huertas de la Trinidad, donde se desarrollan el Servicio de Evaluación, Orientación y Diagnóstico (SEOD), el Programa Alba de tratamiento ambulatorio, el Programa de Reinserción, el programa de atención domiciliaria Trashoguero, actuaciones de prevención, apoyo a familias y voluntariado. A ello se suma el piso de apoyo a la reinserción situado en la calle Ramón y Cajal, gestionado gracias a la cesión realizada por los Hermanos Capuchinos en 2015.

La evolución de la entidad ha ido de la mano de los cambios experimentados por la propia sociedad. Si hace dos décadas la mayor parte de las intervenciones estaban vinculadas al consumo de drogas, hoy Proyecto Hombre Salamanca atiende también adicciones sin sustancia relacionadas con las pantallas o las nuevas tecnologías, sin perder de vista problemas que siguen teniendo una elevada incidencia, como el alcoholismo.

Detrás de cada programa existe, sin embargo, una misma filosofía de trabajo: la recuperación no consiste únicamente en abandonar el consumo.

«Lo prioritario es conocerse a sí mismo y trabajarse a sí mismo como persona para que ante dificultades encuentres una respuesta adecuada que no sea el consumo o el mundo de la adicción», explica Muiños.

Ese proceso implica recuperar rutinas, aprender a gestionar el dinero, fortalecer relaciones familiares, asumir responsabilidades o desarrollar habilidades personales y sociales. Solo después llega uno de los momentos más decisivos: la incorporación al mundo laboral.

«No puedes poner a una persona a trabajar si antes no tiene otras habilidades y otras capacidades trabajadas», afirma. Por eso, el Programa de Reinserción Sociolaboral acompaña a cada usuario en la formación, la elaboración del currículum, la preparación de entrevistas y la búsqueda activa de empleo. El objetivo no es encontrar un trabajo a cualquier precio, sino favorecer una autonomía sólida y duradera.

La propia entidad ha creado herramientas para hacerlo posible. A través de Alcándara SLU, su empresa de inserción sociolaboral, ofrece oportunidades laborales a personas con especiales dificultades de acceso al mercado de trabajo mediante actividades vinculadas al mantenimiento de jardines, limpieza y conservación de espacios públicos. Concebida como un puente hacia el empleo ordinario, esta iniciativa permite adaptar ritmos y apoyos a perfiles que requieren itinerarios más prolongados.

«Ellos tienen que responsabilizarse, porque si van a dejar de depender de una adicción para depender de una institución, mal vamos», señala Muiños.

Más de veinte años después de su puesta en marcha, Proyecto Hombre Salamanca sigue evolucionando para responder a nuevas realidades y perfiles cada vez más complejos. Pero mantiene intacta la idea que impulsó sus primeros pasos: ofrecer una respuesta profesional y humana a quienes necesitan una oportunidad para reconstruir su vida, sabiendo que, muchas veces, volver a trabajar significa también volver a sentirse parte de ella.

AEGS se incorpora a CEOE CEPYME Salamanca para completar la representación del sector deportivo empresarial

La Asociación de Empresarios de Gimnasios e Instalaciones Deportivas de Salamanca (AEGS) se ha incorporado a CEOE CEPYME Salamanca tras la firma del acuerdo suscrito por la presidenta de la entidad, Maite Hernández, y el presidente de la Confederación, Paulino Benito.

La integración se enmarca en el proceso de incorporación progresiva de distintas asociaciones empresariales a CEOE CEPYME Salamanca, impulsado tras la disolución de la Confederación de Empresarios CES, con el objetivo de fortalecer una representación empresarial más amplia y cohesionada en la provincia.

Con este acuerdo, el sector de los gimnasios y las instalaciones deportivas pasa a formar parte de la estructura asociativa de la Confederación, contribuyendo a enriquecer la visión conjunta del ámbito deportivo empresarial en Salamanca. Esta incorporación complementa además la representación sectorial ya existente dentro de CEOE CEPYME Salamanca, permitiendo integrar nuevas perspectivas y necesidades empresariales y reforzando el peso del conjunto del sector. Del mismo modo, las empresas integradas en AEGS podrán acceder a los distintos servicios que presta la Confederación, entre ellos las áreas de asesoramiento laboral, fiscal y jurídico.

Asimismo, la integración facilitará una mayor participación de las empresas representadas por AEGS en los espacios de representación empresarial, favoreciendo el intercambio de experiencias, la coordinación con otros sectores de actividad y una interlocución más sólida ante las distintas administraciones y organismos.

Paulino Benito ha destacado que «la incorporación de AEGS permite seguir avanzando en el objetivo de construir una organización empresarial cada vez más representativa y cercana a la realidad de las empresas salmantinas». Asimismo, ha señalado que «contar con la participación de asociaciones que representan actividades y sensibilidades diferentes contribuye a enriquecer el trabajo colectivo y a trasladar con mayor eficacia las necesidades de los distintos sectores económicos».

La incorporación de AEGS se suma a las formalizadas en los últimos meses con la Asociación Provincial de Autoescuelas de Salamanca, la Asociación de Transportistas de Salamanca (ASTASA) y la Asociación de Empresarios de Hostelería de Salamanca.

Más de cuatro décadas transformando hogares: Grupo Éboli, de comercio familiar a referente del sector

Antes de convertirse en un referente en el diseño e instalación de cocinas, la historia de Grupo Éboli comenzó ligada a un comercio que ayudó a introducir nuevos productos en los hogares salmantinos. Durante décadas, muchas familias acudieron a EVEL RADIO para adquirir sus primeros electrodomésticos o televisores. Con el tiempo, aquella actividad fue evolucionando hasta dar forma a un proyecto empresarial especializado que hoy mantiene intacta una de sus principales señas de identidad: la cercanía con el cliente y una forma de trabajar basada en el acompañamiento y el seguimiento de cada proyecto de principio a fin.

Ese recorrido ha llevado a CEOE CEPYME Salamanca a conceder a Grupo Éboli con el Premio Trayectoria en el Comercio, un reconocimiento a una empresa familiar que ha sabido adaptarse a los cambios del mercado sin perder su esencia.

Los orígenes del grupo están ligados a la figura de Evencio Blanco Álvaro, impulsor de las tiendas EVEL RADIO. Fue en 1978 cuando nació la primera tienda bajo la marca Éboli, situada en la calle Valencia 29. Aquel establecimiento combinaba inicialmente la venta de electrodomésticos y cocinas, aunque poco a poco el diseño y equipamiento de este último espacio fue ganando protagonismo hasta convertirse en el eje del negocio.

A partir de entonces, el crecimiento de la empresa se fue consolidando de forma progresiva. Durante años convivieron distintas líneas vinculadas al hogar, ampliando la actividad y adaptándose a las nuevas demandas del mercado. En 2003 abrió sus puertas Diseño Blanco, en la calle Pérez Oliva, reforzando la apuesta por la cocina y el interiorismo. Paralelamente, la empresa mantuvo la actividad de Éboli Baños hasta que decidió orientar definitivamente toda su estructura hacia un único ámbito de especialización: la cocina.

A finales de los noventa, David Blanco decidió incorporarse al proyecto impulsado por su padre, José María Blanco. Su llegada marcó el inicio de una nueva etapa que, manteniendo la filosofía de cercanía y atención personalizada que siempre había caracterizado a la empresa, abrió nuevas oportunidades de crecimiento y consolidó una visión orientada a la especialización y a la adaptación constante a las necesidades del mercado.

La expansión continuó con la apertura de K-Loft, en la avenida de Portugal, en 2016. Un año después se cierra la línea de baños y, en 2019, el grupo incorporó un nuevo establecimiento en María Auxiliadora, Eboli Diseño, configurando una estructura de cuatro puntos de venta. Más recientemente, en 2024, Diseño Blanco, ubicado en Pérez Oliva 18, experimentó una importante ampliación tras la adquisición del local colindante y adoptó la identidad de Santos Salamanca, reforzando la estructura actual del grupo.

Hoy, Grupo Éboli desarrolla su actividad a través de cuatro establecimientos especializados en cocina: dos bajo la marca Éboli Cocinas, junto a Santos Salamanca y K-Loft. Una configuración que responde a una decisión estratégica clara: concentrar todos sus recursos y conocimiento en un sector en el que ha construido una sólida trayectoria.

La capacidad de adaptación ha sido otra de las constantes de su evolución. Tras décadas vinculada a la fabricación propia, la empresa ha impulsado una transformación de su modelo de negocio, apoyándose en fabricantes de referencia y reforzando áreas como la logística, el almacenamiento y la instalación.

Este cambio le ha permitido ganar capacidad operativa, optimizar procesos y mejorar los tiempos de respuesta, manteniendo al mismo tiempo el control integral de cada proyecto y el trato directo con el cliente.

«El cambio de modelo nos ha permitido organizarnos mejor, ganar capacidad de respuesta y mantener el control de todo el proceso sin perder la cercanía con el cliente. Para nosotros, el almacén y los equipos propios son lo que nos permite responder con agilidad y mantener el nivel de servicio con calidad», explica David Blanco, gerente de Grupo Éboli.

Pese a esta evolución, el taller sigue formando parte de la identidad de la empresa, activo para ajustes, soluciones a medida y trabajos específicos que requieren intervención propia, manteniendo el vínculo con una forma de entender el oficio basada en el detalle y la respuesta.

En la actualidad, el grupo cuenta con cerca de una treintena de profesionales entre tiendas, almacenes y equipos de montaje, además de cuatro naves logísticas en el polígono de Los Villares.  Aunque desarrolla proyectos en distintos puntos de España, Grupo Éboli mantiene en Salamanca sus centros de decisión y la base de una estructura que ha ido creciendo sin desvincularse de sus raíces. Todo el proceso se gestiona desde Salamanca: el diseño se desarrolla en tienda, el producto se coordina desde almacén y la instalación final se ejecuta, principalmente, con equipos propios.

El punto de inflexión más reciente llegó tras la pandemia, cuando el grupo aceleró la reorganización de su actividad para adaptarse a un nuevo contexto y consolidar una nueva etapa de crecimiento.  «Siempre hemos intentado evolucionar sin perder nuestra forma de trabajar. Seguimos apostando por el trato cercano y por controlar cada proyecto de principio a fin, pero adaptándonos a lo que el mercado necesita en cada momento», señala David Blanco.

Esfuerzo, profesionalidad, confianza y compromiso han guiado a una empresa que ha pasado del comercio tradicional a referente del sector de la cocina en Salamanca, manteniendo su vocación de acompañar a cada cliente en el hogar.

Ismael Sánchez Rodríguez, ganador de la fase provincial del Concurso de Jóvenes Instaladores de Salamanca

La Asociación de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y de Telecomunicaciones de Salamanca (AESLUX), integrada en CEOE CEPYME Salamanca, ha proclamado a Ismael Sánchez Rodríguez, alumno del Centro Integrado de Formación Profesional Río Tormes, ganador de la fase provincial del Concurso de Jóvenes Instaladores 2026.

Esta convocatoria ha reunido a cuatro estudiantes de Formación Profesional, dos de Salesianos Pizarrales y dos del IES Río Tormes, que han puesto a prueba sus conocimientos y habilidades mediante la ejecución de diferentes trabajos relacionados con las instalaciones eléctricas.

A lo largo del ejercicio práctico, los participantes han tenido que demostrar sus conocimientos técnicos, precisión en la ejecución y capacidad para resolver los trabajos planteados, atendiendo en todo momento a los criterios de calidad y seguridad propios de la actividad profesional.

Una vez valorados los trabajos, Ismael Sánchez Rodríguez ha obtenido la mayor puntuación y será el encargado de representar a Salamanca en el XIX Concurso Nacional de Jóvenes Instaladores, promovido por la Federación Nacional de Empresas de Instalaciones Eléctricas, Telecomunicaciones y Climatización de España (FENIE).

La fase nacional se celebrará del 24 al 26 de noviembre de 2026 en Madrid, en el marco de MATELEC y de la Semana Internacional de la Electrificación y la Descarbonización, donde se darán cita los representantes seleccionados por las asociaciones provinciales de toda España.

El presidente de AESLUX, José Vicente Madruga, ha felicitado a los cuatro alumnos por su participación y ha destacado que «este tipo de iniciativas permiten acercar la Formación Profesional a las empresas, mostrar la preparación de los jóvenes y favorecer la incorporación de nuevos profesionales a un sector que necesita trabajadores cualificados».

Asimismo, Madruga ha agradecido la implicación de Salesianos Pizarrales y del IES Río Tormes, así como el respaldo de las empresas que han facilitado el material necesario para el desarrollo del certamen. En concreto, la fase provincial ha contado con la colaboración de Sonepar Salamanca, Armeza, Electrostocks, Electro Salamanca, Efapel y Prilux. La participación de los centros educativos y de las empresas responde a uno de los principales objetivos del Concurso de Jóvenes Instaladores: reforzar la relación entre la Formación Profesional y el sector, al tiempo que se promueven las enseñanzas vinculadas a la electricidad, la electrónica y las telecomunicaciones y se reconoce la preparación de los estudiantes.