Los empresarios salmantinos del frio rechazan la “desproporcionada” subida del Impuesto de Gases Fluorados

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El principal componente que da vida a cualquier aparato de frío o climatización, el gas fluorado, será a partir del 1 de enero un 34% más caro. La decisión del Gobierno de Mariano Rajoy de incrementar el impuesto que actualmente se encuentra en el 66% de su valor hasta el 100% es una medida “injusta y desproporcionada”, según Felipe Petisco, presidente de la Asociación de Empresarios Salmantinos de Frío Industrial y Maquinaria (AESFRIM), integrada en CONFAES.

“El año que viene las empresas de Salamanca pagarán un tercio más por recargar sus aparatos de frío o climatización, lo que supone un coste más que muchas de ellas no pueden asumir. Además, se trata de una medida injusta y desproporcionada que no ha tenido en cuenta el lastre que supondrá para la competitividad de las empresas exportadoras que cada vez son más en la provincia”, argumenta.

Entre los principales sectores afectados por esta medida no sólo se encuentra el frío industrial. La distribución de alimentación, el transporte refrigerado, el comercio, la hostelería o cualquier actividad que dependa del frío o la refrigeración para realizar su trabajo también sufrirán este incremento.

Para Petisco, el impuesto sobre este tipo de gases supondrá un grave perjuicio que notarán las empresas, ya que el precio del gas “crecerá exponencialmente”. Los empresarios al recargar cualquier aparato “pagarán varias veces más por los  impuestos que gravan los gases que se recargan en equipos de aires acondicionados, arcones congeladores, frigoríficos industriales… que por el precio del gas en sí mismo”.

De esta manera, España será uno de los pocos ejemplos dentro de la Unión Europea que mantiene este impuesto en vigor. “Mientras otros países de Europa deciden no implantarlo o incluso retirar los impuestos a los gases fluorados, nuestro Gobierno que tantas veces se equipara con el resto de la Unión Europea, toma el camino contrario y pone más piedras en la economía de particulares y empresas”, apunta Petisco.

La premisa de la protección al medio ambiente, en este caso no se cumple. “Si realmente el propósito del Gobierno es emitir menos gases contaminantes a la atmósfera, hay soluciones mucho más efectivas que aumentar aún más un impuesto que está siendo ineficaz”, concluye el presidente de los empresarios de frío salmantinos.