¿Quieres calentar tu casa eficientemente? Descubre seis opciones con AESFONCA

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El verano ya es historia y con la llegada de los primeros días de frío, nos asalta siempre la misma duda: ¿Cuál es la forma más eficiente para calentar nuestra casa sin que nuestro bolsillo se tambalee? Conseguir el sistema de calefacción más adecuado a nuestros intereses no es sólo una cuestión de confort, sino también de economía. Así lo explica Manuel Álvarez, presidente de la Asociación de Empresarios de Fontanería y Calefacción, AESFONCA, integrada en la patronal CONFAES.

“Conseguir el sistema de calefacción que más se adapte a nuestras necesidades depende de muchos factores: el tipo de vivienda, su uso, cómo está distribuida, el gasto que queramos asumir… La eficiencia energética en la calefacción no sólo supondrá confort, también un ahorro de muchos euros a lo largo del año. Ahora hay muchas ayudas para reemplazar sistemas como el que recientemente ha llevado a cabo la Junta de Castilla y León y FEINCAL, de la que forma parte AESFONCA para la renovación de calderas y calentadores en la que se hace hincapié en la seguridad”.

A su juicio, para llevarlo a cabo es necesario acudir a un profesional acreditado que nos aconseje y sepa realizar la instalación con toda garantía. “Un profesional autorizado sabrá qué sistema es el mejor en nuestro caso y lo instalará perfectamente. Todas las empresas que forman parte de AESFONCA garantizan la profesionalidad y el buen hacer para que sólo nos preocupemos por no pasar frío este invierno”, recuerda Álvarez.

Con este objetivo, el presidente de AESFONCA detalla seis opciones con las que calentar eficientemente nuestra casa:

Suelo Radiante

“Común en los países nórdicos y Europa central, posee varias ventajas: el confort que produce y el gasto moderado de combustible durante su funcionamiento. Sus principales inconvenientes, la lentitud para calentar la casa y el elevado gasto que cuesta su instalación. Pese a ello, es muy apreciado por sus buenos resultados en cuanto a comodidad, ya que la forma de calentar las estancias es de abajo a arriba”.

Radiador tradicional

“Es el tipo de calefacción más extendido en los hogares de Salamanca. Destaca por su buen rendimiento ante las bajas temperaturas y el bajo coste que implica su instalación. Sin embargo, al cambiar la forma en la que se manda el calor, el gasto de su funcionamiento es mayor que el de otras opciones. Continúa siendo muy recomendable por su eficiencia”.

Bomba de calor

“Las bombas de calor son una buena alternativa, pero en Salamanca yo lo recomendaría como un sistema de apoyo a otro, no como un sistema de calefacción principal en un lugar con un clima duro. Tiene buenos resultados y es muy eficiente, pero posee también inconvenientes: su coste de instalación, la penalización por el uso de energía eléctrica y la lentitud para caldear una estancia”.

Calefacción eléctrica

“Cuando el precio de la electricidad estaba barato, gracias a las tarifas nocturnas, se instalaron muchos radiadores eléctricos, porque son muy fáciles de instalar, rápidos, cómodos y limpios. Pero la subida del precio de la luz y la desaparición de estas tarifas que acumulaban calor durante la noche para radiarlo por el día, ya no salen tan a cuenta como hace unos años atrás”.

Estufas de butano

“El butano es un sistema rápido y económico de calentar una vivienda por el bajo precio que tiene ahora el butano. No obstante, también tiene sus inconvenientes. Genera humedad en el ambiente, no conserva mucho el calor y no es cómodo porque obliga a ventilar las estancias frecuentemente y a cargar con las pesadas bombonas. Su seguridad ha mejorado mucho con el paso de los años, aunque sigue un paso por detrás del resto de sistemas”.

Usemos un sistema u otro, Manuel Álvarez recomienda “mantener una temperatura constante” que redundará en una sensación de confort en nuestra vivienda. “Entre los 19 y los 22 grados es la temperatura ideal, si queremos aumentarla, hay que tener en cuenta que el gasto energético aumenta alrededor de un 10% por cada grado de más si el aislamiento de la vivienda no es el correcto”, finaliza.